

El suelo rojo volcánico de Kenia y su riguroso sistema de clasificación — AA reservado para los granos más grandes y densos — producen algunos de los cafés con la acidez más vívida del mundo.
En regiones como Nyeri, la mayoría de las fincas pertenecen a cooperativas que aplican doble fermentación tras la cosecha — un proceso que resalta las intensas notas de grosella negra y tomate características del café keniano.